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Tu mejor capital es tu salud. Aprovechala. Si es buena no la malogres; si no lo es, no la estropees más.


La costumbre de morderse las uñas suele responder a situaciones de desprotección y nerviosismo. Aunque superar este hábito no siempre es fácil, existes situaciones para empezar a resolverlo.
Esta costumbre se manifiesta especialmente en instantes de inseguridad o nerviosismo. Es decir, que es un hábito adquirido asociado a determinados sentimientos. Intentar conocer estos sentimientos y ser concientes de en que situaciones te muerdas las uñas puede ser la solución.
Busca espacios en los que te sientas protegido, tanto a nivel personal como a nivel profesional. Pero ten presente que un lugar en el que estas bien no siempre tiene porque hacer sentirte así.
Siéntete a gusto con tus actos ya que son el resultado de tu tiempo y esfuerzo.
Una buena opción son las flores de Bach o la homeopatía, pero, solo si la costumbre es muy fuerte o de gran problema personal. Practica algún deporte para reafirmar tu inseguridad.


La palabra placebo es la conjugación en futuro indicativo de la primera persona del verbo latino placere, que significa: complacer. La palabra placebo se encuentra en la biblia Vulgata en latín, en el salmo 114, y en el salmo 116 (acción de gracias por haber sido liberado de la muerte) de
El efecto contrario es el "efecto nocivo", que ocurre cuando un paciente niega los efectos esperados de un fármaco.

Para el paciente el dolor es un síntoma más, y para el profesional lo es todo.
El dolor es sinónimo de sufrimiento, actúa como serial para buscar tratamiento y proporciona feed-back sobre el funcionamiento, dificulta la relación profesional-paciente y es una experiencia subjetiva (multidimensional e influido por factores biológicos).
En el dolor encontramos sufrimiento que da displacer y nos referimos a la vivencia displacentera que es una vivencia afectiva o sentimientos (estados del yo agradables o desagradables)
El dolor está dentro de la experiencia displacentera porque deja una huella en la persona.
1. Dolor Amenazador: Vivido por el paciente como premonitorio (aviso de muerte o enfermedad grave). Como en personas con migrañas, si estos dolores aumentan pueden pensar que tengan una enfermedad más grave como cáncer.
2. Dolor Placentero: Es vehículo de cierto placer por el paciente. Es Paradójico. Sus consecuencias son la obtención de ganancias secundarias como abandonar las obligaciones y responsabilidades y la búsqueda de afectividad. Por el dolor obtenemos un beneficio, no ir al trabajo por el dolor. Se da sublimación del dolor como en el parto y se sublima el dolor una vez pasado el proceso.
3. Dolor de Espiritualización: Busca la trascendencia en el sentido existencial, metafísico y religioso. Es una sublimación positiva y requiere como paso previo la integración de este. Se vive con sentido trascendental. El dolor ayuda al paciente a tolerarlo porque tiene un sentido, es una prueba.
4. Dolor Lacerante: Se dan reacciones de descargas motrices y sobresalto. Es innato y primitivo e independiente de la personalidad y la situación. Es el dolor puramente físico como el dolor de muelas. También es independiente de factores psicosociales.
5. Dolor Frustrante y alienanto: EL sujeto lo vive como un obstáculo a su proyecto vital, este puede reaccionar con conductas agresivas, regresivas, negación, etc... No puede autorealizarse porque lo limita, hay falta de libertad.
6. Dolor Psicógeno: Está dentro de la mente pero no hay una causa orgánica que lo justifique, aún así el paciente lo vive. Se dan círculos viciosos que aumentan el dolor y disminuyen su tolerancia, se dan en los crónicos donde la aumenta la tensión muscular.Se desusa la zona dolorida y se da una respuesta como ansiedad, preocupación, focalizando la atención en el problema del dolor y si esto sucede aumenta su dolor.